Una flor violeta, una sonrisa perdida. Un te quiero en esos días sorprenden a cualquiera. Sentada en aquella silla, escribía en un papel arrugado tu nombre, esperando, Vámonos y sigamos en nuestros días... ya que la distancia no es pretexto para dejar de pensarte...
Las líneas que inspiras en mi vida no son monotonía. Ahora pido un vaso de agua en pleno día de lluvia.
Camino en círculos pensando donde quedó aquel día y sueño entre los brazos de tu amor.. que no habrán más noches frías.
Camino en círculos pensando donde quedó aquel día y sueño entre los brazos de tu amor.. que no habrán más noches frías.
Como cuando se escribe un poema en el muro de un súbito lugar
Ariadna


No hay comentarios:
Publicar un comentario